Dirigido hacia el peligro: cómo los propios trabajadores de un sitio de construcción enviaron a nuestro cliente a una zanja sin señalizar
A un conductor de camión de toda la vida le cargaron el vehículo, le dieron luz verde y le indicaron seguir una ruta específica en un sitio de construcción federal, una ruta que conducía directamente a una zanja abierta que el contratista general había creado y dejado sin señalizar. Las lesiones de columna que sufrió pusieron fin a su carrera.
Su primer día en el sitio
Nuestro cliente había pasado toda su carrera al volante de un camión comercial. A sus 66 años, no tenía planes de jubilarse. Era plenamente capaz de cumplir con cada exigencia física del trabajo: cargar y asegurar la mercancía, subir a la cabina y al remolque, cambiar llantas de 100 libras y conducir largas distancias sin limitaciones ni dolor.
El 28 de junio de 2021, realizaba trabajos de transporte para la construcción como conductor de un camión de descarga inferior en un proyecto en una instalación federal de California. Era su primer día haciendo entregas en ese sitio en particular. No conocía la distribución del lugar. Dependía por completo de los empleados del contratista general para que lo guiaran con seguridad por la zona de obra.
Esa dependencia es lo que hace que este caso sea tan significativo.
El contratista general tenía control absoluto del sitio de construcción: todo el tránsito, todo el movimiento, todo el acceso. Uno de los empleados del contratista cargó el camión de nuestro cliente y le indicó que siguiera a un vehículo de la empresa por una ruta específica. Otro empleado, que operaba una barredora de calles y dirigía el tránsito en la pista, le hizo una seña de aprobación con el pulgar para indicarle que la ruta estaba despejada.
Nuestro cliente siguió las instrucciones que le dieron. La ruta conducía directamente a una zanja abierta que el contratista general había excavado como parte del proyecto de construcción.
La zanja no tenía señales de advertencia. No tenía barreras de seguridad adecuadas. La barricada instalada tenía una abertura de 24 pies de ancho, lo bastante grande como para que pasara un camión completamente cargado. No se habían realizado reuniones breves de seguridad para los subcontratistas, a pesar de que las condiciones del sitio cambiaban a diario. A nuestro cliente nunca se le informó de la existencia de la zanja.
La fuerza del impacto dejó su camión en pérdida total y le causó lesiones graves de columna que requerirían dos cirugías y pondrían fin a su carrera.
Las fallas de seguridad
Este no fue un caso en el que un trabajador se adentró por error en una zona sin señalizar. Dos de los propios empleados del contratista general tuvieron contacto directo con nuestro cliente antes del incidente: uno cargó su camión y le indicó seguir una ruta específica, y el otro le dio luz verde para avanzar. Ambos tuvieron la oportunidad de advertirle sobre la zanja abierta. Ninguno lo hizo.
Nuestro perito en seguridad de la construcción examinó las condiciones del sitio y las prácticas del contratista. Los hallazgos fueron contundentes. El contratista general infringió múltiples normas de seguridad establecidas, entre ellas los requisitos federales de OSHA para señales, señalizaciones y barricadas cerca de zonas peligrosas en sitios de construcción, los requisitos del manual de seguridad del Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos aplicables a los sitios de construcción federales, las normas del Manual de Dispositivos Uniformes para el Control del Tránsito (Manual on Uniform Traffic Control Devices) para el control temporal del tránsito y los requisitos de señalización de la Administración Federal de Aviación para la instalación.
No se trata de regulaciones oscuras. Representan las normas de seguridad mínimas que todo contratista general en un sitio de construcción federal debe conocer y cumplir.
El contratista general admitió en las declaraciones que no realizaba reuniones diarias breves de seguridad, aun cuando las condiciones del sitio cambiaban todos los días. Reconoció que a los subcontratistas como nuestro cliente se les excluía de las reuniones semanales de seguridad que sí se llevaban a cabo. Y, de manera crucial, el propio representante designado del contratista admitió dos puntos clave: que se debió haber informado a nuestro cliente sobre el peligro y que una barricada con una abertura de 24 pies no impide el acceso a una zanja.
En otras palabras, el contratista general sabía que la zanja estaba ahí, sabía que la barricada era inadecuada, sabía que a los subcontratistas no se les informaba de los cambios diarios en los peligros, y aun así sus empleados dirigieron a nuestro cliente por esa ruta.
Dos cirugías y una carrera perdida
El impacto causó lesiones en la columna lumbar que el tratamiento conservador —meses de atención quiropráctica e inyecciones epidurales de esteroides— no pudo resolver.
En agosto de 2022, nuestro cliente se sometió a su primera cirugía: una laminectomía lumbar bilateral con discectomía y fusión en L4-L5. Cuando el dolor y las limitaciones regresaron, le siguió una segunda cirugía en enero de 2025: una laminectomía con neurólisis derivada de la cirugía anterior en L5-S1. A pesar de ambos procedimientos, nuestro cliente sigue padeciendo dolor crónico, y su cirujano tratante le ha recomendado un estimulador de la médula espinal en caso de que el tratamiento conservador y las inyecciones no le brinden alivio.
Los gastos médicos pasados ascendieron a $772,541.22 entre múltiples proveedores, centros quirúrgicos y modalidades de tratamiento. Un plan de cuidados de por vida proyectó $992,331.95 adicionales en costos médicos de por vida, cuyos componentes principales son las futuras intervenciones quirúrgicas y procedimentales y las necesidades continuas de medicamentos.
Nuestro cliente nunca volverá a conducir un camión comercial. No puede cargar ni asegurar mercancía, subir a una cabina o a un remolque, cambiar llantas ni conducir de manera comercial. Una carrera que definió su vida laboral durante décadas terminó por un peligro del que nunca se le advirtió, en un sitio por el que fue dirigido activamente.
El costo humano más allá de los expedientes médicos
Nuestro cliente lleva 45 años casado. Tiene dos hijos y tres nietos en San Diego. Antes del incidente, él y su esposa disfrutaban de paseos regulares en bicicleta y caminatas en el parque de su vecindario. Podía hacer el viaje para visitar a su familia cuando quisiera.
Nada de eso es igual. Los paseos en bicicleta y las caminatas quedaron atrás. Ya no puede hacer el viaje para ver a sus nietos: su esposa, que tiene una discapacidad auditiva, debe hacer el trayecto sola. Las tareas cotidianas del hogar que antes realizaba sin pensarlo ahora le resultan agotadoras y dolorosas.
Estas son las pérdidas que no encajan con facilidad en una hoja de cálculo de gastos médicos, pero que definen el verdadero impacto de una lesión catastrófica en la vida de una persona. Un hombre que era totalmente independiente y físicamente capaz ahora necesita ayuda con cosas en las que nunca antes tuvo que pensar.
Cómo manejar un litigio con múltiples partes
Más allá de la solidez de los hechos en el caso de seguridad, este asunto implicó una considerable complejidad litigiosa. Había múltiples partes involucradas, cada una señalando a otra como culpable.
El contratista general negó su responsabilidad y alegó que nuestro cliente no había seguido las instrucciones, a pesar de que estaba siguiendo las indicaciones dadas por los propios empleados del contratista. El contratista general presentó contrademandas contra la empresa de transporte en busca de indemnización y contribución. La empresa de transporte, a su vez, presentó contrademandas contra nuestro cliente y la entidad de transporte.
Este tipo de señalamientos entre múltiples partes es común en los casos de lesiones en sitios de construcción, sobre todo en proyectos de gran escala que involucran a contratistas generales, subcontratistas y operadores independientes. Cada parte tiene un incentivo para desviar la culpa, y las contrademandas crean una red de reclamaciones superpuestas que debe manejarse de forma estratégica.
Resolver este caso requirió estructurar un acuerdo global que atendiera todas estas reclamaciones entrelazadas. El caso de nuestro cliente se resolvió mediante dos convenios distintos: uno con el contratista general a través de su aseguradora y una resolución mutua con la empresa de transporte que extinguió todas las contrademandas. Esta coordinación garantizó que las reclamaciones contrapuestas de las distintas partes entre sí no redujeran la compensación de nuestro cliente ni dejaran cabos sueltos que pudieran complicar su resolución.
Se presentó a la aseguradora del contratista general una demanda por los límites de la póliza, y el caso se resolvió antes de la fecha de juicio programada.
Lesiones en sitios de construcción y la responsabilidad de los contratistas
Los sitios de construcción son entornos peligrosos por naturaleza, y los contratistas generales que controlan esos sitios tienen un deber reforzado de garantizar que todas las personas que trabajan ahí —incluidos los subcontratistas y los operadores independientes— estén informadas de los peligros y protegidas con medidas de seguridad adecuadas.
Cuando un contratista general crea un peligro, no lo señaliza, excluye a los subcontratistas de las comunicaciones de seguridad y luego dirige a los trabajadores hacia la zona de peligro, eso no es un accidente. Es una serie de fallas que se podían prevenir.
Buscar que se asuma la responsabilidad en estos casos requiere comprender las regulaciones de seguridad de la construcción a nivel federal y estatal, la capacidad de analizar la responsabilidad de múltiples partes y manejar contrademandas complejas, experiencia para tomar declaración a los representantes de los contratistas generales e identificar sus admisiones, los recursos para contratar a peritos calificados en seguridad de la construcción y la habilidad estratégica para estructurar acuerdos globales que resuelvan todas las reclamaciones relacionadas.
Si usted o un ser querido sufrió una lesión grave en un sitio de construcción debido a medidas de seguridad inadecuadas, peligros sin señalizar o la falta de un contratista general de mantener un entorno de trabajo seguro, su caso podría involucrar reclamaciones que van más allá de lo evidente a primera vista. Estos casos exigen un análisis de seguridad minucioso, la identificación de todas las partes responsables y la resolución estratégica de las reclamaciones superpuestas que el litigio de construcción inevitablemente genera.
Ese es el nivel de investigación y representación que su caso merece.
Los resultados anteriores no garantizan resultados futuros. Cada caso es distinto y debe evaluarse según sus propias circunstancias. Los montos mencionados no constituyen una garantía ni una predicción del desenlace de su caso.
Sobre Adamson Ahdoot LLP
Adamson Ahdoot LLP es una firma de lesiones personales con sede en Los Ángeles que atiende a clientes en todo California. Nuestros abogados manejan casos de lesiones en sitios de construcción, reclamaciones por negligencia de contratistas generales y asuntos de lesiones laborales catastróficas que requieren el análisis de regulaciones de seguridad, una estrategia de litigio con múltiples partes y la coordinación de acuerdos globales.